Nuevos tiempos, nuevos hábitos

Nuestra forma de estar en el mundo importa. Cómo nos relacionamos, cómo consumimos, cómo vivimos. Una nueva conciencia que también se ha hecho patente en las casas en las que queremos vivir.

Un entorno rural, en una costa indomable. Una propuesta que lleva un paso más allá el concepto de hospitalidad. Con personalidad propia, a salvo de modas. Una búsqueda de lo cercano pero desde un ángulo distinto, con mucho más cuidado del detalle y con valores menos superfluos: cierta privacidad, lujos razonables,  experiencias más inmersivas y cercanas  y menos masificadas.

Respeto por el patrimonio, al margen de las masificaciones y del desarrollo urbanístico más descarnado

Sin prisa, sin atajos, con intención de perdurar

Esta es nuestra propuesta, empezando por la recuperación del patrimonio, siguiendo por la puesta en valor del entorno (geográfico, social, cultural) y ofreciendo cierto grado de sibaritismo incluido ya en la propia génesis del proyecto.